EL POLICÍA ES UN TRABAJADOR.

Buenos Aires, Lunes 17 de Febrero de 2020.


Me dirijo al presidente de la nación, Alberto Fernández, para desarrollar en esta presente una problemática dentro de las fuerzas de seguridad, para ser más específica, la policía misma.
Tres puntos a tocar:

 

. Explotación Laboral.

. Salud del Trabajador.

. Represión.

 

Explotación laboral:
Dentro de la policía de la ciudad de Buenos Aires, existen hoy varios turnos de trabajo que debe cumplir el policía, se encuentran entre ellos el tercio, el 4x2, el 5x2, etc. Yo quería en esta carta referirme específicamente al turno el tercio, el cual consta de tres semanas seguidas de jornadas de 8 horas diarias, con turnos rotativos y con un servicio de 12hs los domingos, marcando en este mismo día el cambio de horario, es decir si el oficial había trabajado toda la semana el turno  de noche de 22hs a 6hs , el  domingo ingresa a las 14hs para realizar 12hs de trabajo finalizando el turno a las 2:00hs am, y ya con el horario rotado el lunes ingresa a las  14hs para continuar toda la semana en este turno de la tarde. Tienen un franco de 24hs cada 7 días (serían 2 francos en total) y al finalizar la tercer semana el oficial tiene un franco de 4 días.


Es necesario destacar algunos aspectos muy negativo de este turno, en primer lugar son tres semanas de horarios rotativos, y en segundo lugar las pocas horas de distancia entre la salida del sábado y la entrada del domingo, donde solo existen 8hs de descanso, las cuales se van con el viaje de ida y vuelta  y obviamente el o la oficial las utilizan para dormir, alimentarse y asearse únicamente. Estas pocas horas libres no les alcanza para recuperarse, y  los médicos recomiendan en los adultos dormir no menos de 6hs diarias, sobre todo si existe un gran desgaste físico y no debemos olvidar que están de pie 8hs sin reposo y el domingo trabajan 12hs sin reposo. También al finalizar el servicio del domingo les queda un margen de 12hs, nuevamente consumidas en parte para el viaje, para comer y dormir, no les alcanza el tiempo para más que suplir sus necesidades más básicas.  Si esto no es una explotación laboral, no sé que más lo es, ya que no les dejan existir para nada más, viven esclavos de su trabajo, sin descanso, sin reconocimiento, sin un cuidado adecuado de su salud y bajo mucho estrés deben manejar muchas responsabilidades, donde un segundo de error debido al cansancio en las piernas, la lumbar, rodillas, etc., y por la falta de un descanso adecuado les puede jugar la vida de alguien o sus propias vidas. Creo que es demasiado peso para poner sobre una persona y es absolutamente injusto.
Este turno en sí es una clara expresión de la explotación laboral, y deja evidenciado que el policía no es tratado como un trabajador al cual debe respetársele sus derechos, sino más bien parece estar cosificado por el mismo sistema que lo regula.


Los horarios rotativos son como un yugo para el trabajador, el policía, ya que genera una rutina de trabajo esclavista, haciendo sentir al oficial que es una pertenencia  de la fuerza de seguridad, casi imposibilitado a ser dueño de sí mismo, ya que su poder de decisión sobre su presente y futuro se ve fuertemente afectado y suprimido por las horas excesivas de su trabajo a las que se ve obligado a cumplir. Básicamente el trabajador, es decir el policía, siente que solo vive y existe para cumplir con su trabajo.
Y me refiero con esto a que en muchos casos su razón de ser, fuera de su trabajo se ve inhibida o absorbida por sus obligaciones laborales, ya que es muy poco el tiempo libre y no alcanza para repartirlo entre el descanso, la familia y sus proyectos personales (Ej.: Estudiar una carrera para que pueda progresar aún mismo dentro de la policía o fuera ), dichas actividades son  indispensables para el desarrollo del  ser  de toda persona, unos de los motores anímicos más importantes, tal vez, para volver renovados al trabajo.


La falta de este tiempo libre, les impide tener sosiego o el desvincularse por completo del trabajo generando esto un gran agotamiento y vencimiento anímico del individuo. Y esto es doblemente grave si tenemos presente el contexto del trabajador, ya que son personas que enfrentan tal vez las situaciones más fuertes y desagradables que cualquier ser humano pudiera sobrellevar y esto a su vez se ve agravado si tenemos presente que tienen la responsabilidad de cuidar las vidas de los ciudadanos exponiendo con eso sus propias vidas.  Para nada es posible poder realizar bien esta tarea tan importante si el policía está quebrado en su ánimo por un maltrato laboral y agotado físicamente por la misma razón. Y esto sin mencionar la falta de contención y la falta de reconocimiento ante toda su situación de estrés, que claramente agrava todas las cosas. Porque a quién puede recurrir un policía para que se lo escuche y se le devuelva la dignidad en su trabajo?


En conclusión son cosificados por el mismo sistema y por el estado, además de la discriminación que reciben a diario la cual quisiera profundizar más adelante. No son percibidos como individuos ya que no se les tiene en cuenta muchas de sus necesidades, como en cambio en otros trabajos sí se contemplan las necesidades del trabajador, de esta manera son cosificados impidiéndoles el derecho a tener un trabajo digno, donde puedan estar exentos de recibir un trato esclavista que los somete a un sistema injusto y contradictorio.


Todo esto que recibe el policía se va a ver y se ve en muchos casos reflejado en su servicio a la sociedad, si bien hay muchos policías que con todo su dolor y cansancio pasan por alto todo este abuso laboral y no lo vuelcan a la sociedad, ya que su vocación de servicio es superior a la injusticia que sobrellevan, esto no debería ser así, como bien sucede, una excusa para no mejorarles la condición de trabajo. Ya que esto lo torna todo peor al ser un evidente aprovechamiento y abuso laboral para tales personas con tanta vocación de servicio al prójimo, deberían más bien premiarlos y cuidarlos con un trabajo justo y digno.


También hay un factor de discriminación como había antes mencionado, ya que muchos que ingresan a la policía lo hacen porque no tienen acceso a otro trabajo o modo de ganarse el sustento y no pueden salir de este contexto ya que son el único sostén del hogar. Y digo discriminación por que se evidencia una intencionalidad a que no se desarrollen para poder así tenerlos “dúctiles” al servicio de los intereses de unos pocos. Hay en esto un aprovechamiento  cruel y mucha discriminación, ya que el poder estudiar, emprender, desarrollarse, descansar, vacacionar y disfrutar la vida a diario debe ser un derecho para todos,  todas y todes.
El trabajador investido de policía necesita reconocimiento como cualquier trabajador, ante sus autoridades, ante la ley,  ante el estado y la sociedad. Si esto no sucede en una entidad del estado u organización pública, qué trato justo puede exigir un gobierno con valores peronistas como el actual, a las empresas privadas de la argentina en su rol de empleador hacia sus empleados. Creo que tal vez la mejor manera es predicar con el ejemplo.


Si la policía, la medicina y la educación se estructuran de manera justa e inteligente, sujeta a leyes que otorguen dignidad al trabajador y no solo ofrezcan regalías que mitiguen por un tiempo o emparchen problemas estructurales, entonces se podría ayudar a consolidar un país más estable y sólido, más allá de los intereses políticos que surjan después.

Un oficial agotado de una larga jornada laboral, con dolores en las piernas,  en soledad en medio de una calle oscura, atrapado a una realidad que lo excede y lo llena de impotencia, con una gran responsabilidad sobre sus espaldas y recibiendo de continuo mucha ingratitud a pesar de su servicio, es una realidad diaria y  sin duda una realidad demasiado cruel para que se repita tantas veces. 
Dicha realidad es muy difícil de sobrellevar y no conduce a un buen final, deberíamos tener presente que lo que le sucede a dicha persona, es responsabilidad de todos, ya que todos directa o indirectamente ayudamos a  diseñar y sostener el sistema en el que estamos sumergidos en convivencia.


Una vez planteada toda la problemática presente, quisiera proponer una solución más que justa, la cual sería suprimir todo turno rotativo, para que cada trabajador dentro de la policía pueda tener un horario fijo y poder así organizar y desarrollar su vida fuera del horario laboral. Y desde ya proponer el eliminar el turno tercio, por todo el avasallamiento que representa a los derechos del trabajador y reemplazarlo por el turno 4x2 (cuatro días de 8hs de servicio y dos días de franco) y/o el turno  5x2 (cinco días de 8hs de servicio y dos días de franco).


Realizando este cambio, se le estaría quitando al trabajador  un gran yugo de su servís, y optimizando a la vez en gran manera el servicio que ofrece la policía a la sociedad.

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Salud del Trabajador:
Como bien se mencionó al comienzo de la carta, es fundamental para conservar una buena salud, no dormir menos de 6hs diarias, aconsejado por médicos en personas adultas. Muy necesario para cuidar la salud mental y emocional del trabajador, y el policía no deber ser estigmatizado por esto en caso de necesitar ayuda en estas áreas, sino que debería tomarse como un proceso natural del trabajador y como parte de una dinámica saludable y necesaria para el empleado dentro del contexto de la organización pública.


Desde ya que para que esto no quede sin efecto, es fundamental y primario para cuidar dicha salud, dejar de lado la explotación laboral hacía el trabajador.
Una vez resuelto esto, se puede contemplar coherentemente la contención psico-emocional a los/las oficiales en caso de necesitarla y/o ante las vivencias de hechos traumáticos en el desarrollo de sus funciones laborales.


Tienen derecho a esto y no deben ser estigmatizados, marcados o desplazados de su puesto por evidenciar puntos de vulnerabilidad, sino que por el contrario se debe buscar restaurarlos para que puedan seguir ejerciendo su rol en su puesto de trabajo.


Lo que sucede con el trabajador en este ámbito es responsabilidad del estado y la organización pública a la que pertenece, si es que no se le provee al policía esta contención para conservar su salud. Como por ejemplo lo son los casos de gatillo fácil.


Todavía es necesario agregar algo más para mejorar la salud física del policía, con las siguientes preguntas paso a explicarlo:


¿Qué tan eficiente puede ser un policía después de estar de pie 8hs diarias?
¿Qué tan bien puede responder un policía ante un delincuente después de estar de pie 7hs. 40 minutos?
¿O cómo hace para responder óptimamente ante un delito, después de 8 horas diarias de pie durante varios días consecutivos? 
¿Es la mejor respuesta para un servicio eficiente a la sociedad que el oficial de policía no pueda durante 8 horas tener 5 o 10 minutos de descanso en algún banco?
¿No sería más eficiente el servicio del policía si dentro de las 8hs de jornada tiene permitido algunos minutos de descanso, sin dejar su rol de vigilancia y cuidado hacia la comunidad?
¿No se resguardaría de esta manera la salud del trabajador y el rendimiento en su tarea?


Este desgaste físico es claramente contraproducente, ya que el/la oficial responderían mucho mejor ante un disturbio o delito en la vía pública si no trabajaran todos los días sometidos a un agotamiento físico absolutamente en vano. Una solución a esta problema sería otorgarles garitas de vigilancia donde puedan realizar descansos alternos, no perderían por eso la vigía, sino que al contrario lo ganarían en lucidez  ya que con el descanso dado por el uso de las garitas evitarían el agotamiento extremo, los dolores físicos, las enfermedades a largo plazo y el quiebre anímico. Mejorando así  la calidad de vida del trabajador y el rendimiento laboral.


También es bueno rever si es la mejor opción tener jornadas de 8hs para los policías, ya que en muchos casos no tienen acceso al uso del baño o no pueden ingerir alimentos y/o agua durante toda la jornada. Tal vez si se dan todos estos cambios que se proponen en la carta dentro de la policía y el trabajo en la fuerza de seguridad se vuelve más digno, en un futuro no tan lejano surja más demanda laboral, logrando la obtención de más personal calificado y preparado, permitiendo así reducir la cantidad de horas por jornada de cada policía, siendo éstas mejor repartidas en más cantidad de trabajadores.  Aliviando de esta manera la carga de trabajo excesivo de sobre los lomos del  personal y ofreciendo una policía mucho más optima para el cuidado del ciudadano.

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Represión:
Que exista una ley que permita al policía ampararse en ella en caso de que se le ordene reprimir en manifestaciones a civiles y no esté el policía de acuerdo con dicha orden por considerarla un abuso de autoridad al no tratarse de delincuentes y ser la protesta o la manifestación un derecho civil, y pueda negarse mediante esta ley a cumplirla, amparado por la misma y de esta manera salvaguardar su puesto de trabajo.


Una ley que ampare al policía ante estos hechos de abuso de autoridad piramidal, donde sus autoridades y el gobierno de turno le exige cometer represión a inocentes y donde es advertido que en caso de no obedecer obtiene represarías, castigos y/o directamente la pérdida  de su trabajo.
Pueda esta ley también contemplar la veracidad y la diferencia entre lo que sus autoridades y el gobierno de turno consideran un delincuente, o un civil en un contexto de protesta o manifestación.

Porque el policía no es un objeto al servicio del estado, sino que tiene poder de decisión, y voluntad propia. El policía también es un trabajador con derechos, dando un servicio público a la sociedad.

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Gracias por su tiempo.

Atte.: Cecilia Marina López.

 

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